Durante la realizacion de un proyecto de desarrollo en Villa el Salvador, una de las tareas fue impulsar empleo juvenil, luego de una serie de capacitaciones con animadores sociales de la zona, una campaña de publicidad y un convenio con la municipalidad, se iniciaron las inscripciones para buscar y ayudar a encontrar trabajo a través de una bolsa de empleo, se penso que habria una demanda muy grande de los jovenes, tres días después solo 10 muchachos estaban participando.
¿Qué había sucedido? ¿Acaso los jóvenes no querían trabajo? ¿Acaso los jovenes aceptaban su pobre destino?
No se trataba de eso, era la combinacion de una serie de elementos, problemas de autoestima, invisibilidad, ignorancia generada por la mala calidad de la educacion recibida, resignacion ante el desconocimiento de posibilidades diferentes de vida y basicamente que los empleos ofrecidos en la bolsa no eran aquellos que los muchachos y muchachas querían o deseaban. Eran empleos de poco tiempo, poca paga, sin posibilidades de desarrollo posterior y lejos del barrio.
Entonces me pregunte donde estába el impulso que hace la diferencia, que genera que un joven hombre o mujer, tenga reales intenciones de abandonar la pobreza, salir del circulo vicioso y dejar la vergüenza y la humillación de andar por la vida sin nada, con un solo pantalón, una camisa, un par de zapatos y muchas carencias.
Que tipo de trabajo es el que los jóvenes quieren: “Algo que me guste hacer y por lo que me paguen bien”. Entonces volvi de nuevo al principio, hacer un diagnostico e investigamos cuales eran las actividades mas desarrolladas en la zona y descubrimos que la comunidad era un espacio de efervescencia cultural y deportiva, muchos grupos de baile, música, teatro y fútbol, voley, artes graficas, artes marciales.
Desde ese momento nos replanteamos el asunto y decidimos convertir esas actividades en productos culturales y a los grupos de jóvenes que las realizaban, en pequeñas empresas. Cambiamos la lógica del sistema y trabajamos el concepto de que una obra de teatro, pintura, disco, libro, pagina web, película de bajo presupuesto, concierto de música son PRODUCTOS CULTURALES y los grupos que los generan, sean grupos de rock, salsa, cumbia, huayno, cumbia, hip hop, reggeton, danza tradicional, danza moderna, teatro y afines podrian funcionar como pequeñas empresas legales dando empleo a miles y miles de jóvenes sin sacarlos de su realidad y someterlos a la tortura de trabajar en cosas que no quieren, que no necesitan y que no les gusta.
La mayoría de grupos que nacen y se desarrollan en las comunidades pobres del país, tienen dificultades para la difusión de su productos, para la planificación estratégica de su trabajo, el marketing, la capacitación, el mejoramiento de sus capacidades y la calidad de su trabajo, para ganar dinero que pueda sostener sus experiencias y generen recursos para la creación de nuevos productos, necesitan espacios en los cuales los actores, actrices, promotores y promotoras, animadores, técnicos, profesores, etc, puedan ganar un salario, aun todos hacen todo, crean, difunden, hacen talleres, actúan, dirigen, venden los espectáculos, sin una aparente especialización.
En esta dinámica proponemos dos niveles de trabajo, uno que es el nivel artístico, de creación profesional de espectáculos, obras de teatro, conciertos de música, festivales de danza, performer, espectáculos de circo e intervenciones urbanas y el otro nivel es la relación con la comunidad en la acción social, a traves del servicio que se ofrece a la misma.
asi poco a poco estaremos generando grupos de música que produzcan discos, escritores que editen sus libros, grupos de teatro que crean obras y espectáculos de teatro y circo que vendan a los colegios y barrios donde viven, con funciones de 300 a 400 espectadores.
Intentando vivir del arte que hacen, mejorando la calidad de su productos, contratando artistas profesionales que los asesoran para que el resultado sea bueno y pueda mostrarse, recibiendo formación en marketing, mejorando su imagen a través de paginas web, publicidad en Youtube, recursos que les enseñan a moverse en un mundo que se esta gestando: El mercado cultural, para generar la necesidad del consumo de productos culturales en las comunidades en la que viven, que los vecinos y vecinas vean teatro, compren los discos, vean las películas, consuman cultura a través de conciertos, festivales de arte, compren pintura para adornar su casa, vayan y usen las bibliotecas comunales, paguen por asistir a recitales de poesía y que los libros producidos por los autores del barrio sean parte del plan lector en las escuelas.
Tenemos un nuevo reto tambien : Buscar el nuevo espectador que consuma cultura en nuestras comunidades, que destine una parte minima de su presupuesto para pagar los productos culturales de los grupos en su comunidad.
Este es un camino que se abre para los miles y miles de jóvenes hombres y mujeres desempleados en nuestros países, en medio de una crisis que cada vez produce desempleo y pobreza, buscamos movilizar el mundo cultural que es muy creativo, productivo y talentoso y allí esta una posibilidad de encontrar un empleo digno, que me guste y que genere lo que deseamos: Una vida mejor para todos.

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