lunes 15 de noviembre de 2010

Empleo juvenil, producto cultural


Durante un proyecto de desarrollo comunal en Villa el Salvador una de las tareas era impulsar el empleo juvenil, así que se firmo un convenio entre la municipalidad y la ONG, luego de realizar una serie de capacitaciones con animadores sociales de la zona, además de una agresiva campaña de publicidad, se iniciaron las inscripciones para ayudar a encontrar trabajo a través de una bolsa de empleo a 300 muchachos y muchachas de la zona, tres días después solo 10 jóvenes estaban participando.

¿Qué había sucedido? ¿Acaso los jóvenes no querían trabajo?

No se trataba de eso, sino que los empleos ofrecidos no eran aquellos que los jóvenes querían o deseaban. Eran empleos de poco tiempo, poca paga, sin posibilidades de desarrollo posterior y lejos del barrio.

Entonces les preguntamos que tipo de trabajo era el que los jóvenes querían y la respuesta fue: “Algo que me guste hacer y por lo que me paguen bien”. Investigamos cuales eran las actividades mas desarrolladas en la zona y descubrimos que la comunidad era un espacio de efervescencia cultural y deportiva, grupos de baile, música, teatro y fútbol, voley, artes marciales.

Replanteamos el asunto y decidimos proponer: Convertir esas actividades en productos culturales y a los grupos de jóvenes que las realizaban, en pequeñas empresas. Cambiamos la lógica y trabajamos el concepto de que una obra de circo, teatro, una pintura, un disco, libro, pagina web, una película de bajo presupuesto, un concierto de música son PRODUCTOS CULTURALES y la gente que los genera, sean grupos de rock, salsa, cumbia, huayno, cumbia, hip hop, reggeton, danza tradicional, danza moderna, circo, teatro y afines podrían muy bien funcionar como pequeñas empresas legales dando empleo a los jóvenes sin sacarlos de su realidad y someterlos a la tortura de trabajar en cosas que no quieren, que no necesitan y que no les gusta.

La mayoría de grupos que nacen y se desarrollan en las comunidades pobres del país, tienen dificultades para el funcionamiento legal, orgánico y gerencial, de sus instituciones, para la difusión de sus productos, para la plantificación estratégica de su trabajo, ni decir su relación con el marketing, la capacitación, el mejoramiento de sus capacidades y la calidad de su trabajo.

El objetivo no solo debe ser la muestra de una creación, también tiene que ser ganar dinero que pueda sostener sus experiencias y generen recursos para la creación de nuevos productos, generar espacios en los cuales los actores, actrices, promotores y promotoras, animadores, técnicos, puedan ganar un salario, buscando la especialización de aspectos como la representación de artistas, la promoción social del arte, la relación con la empresa privada, el desarrollo de capacidades para mejores productos. Mirar como empresarios y como empresa el trabajo que hacemos.

En esta dinámica proponemos dos niveles uno es el nivel artístico, creación profesional de espectáculos, obras de teatro, conciertos de música, festivales de danza, performer, espectáculos de circo e intervenciones urbanas y el otro nivel la relación con la comunidad en la acción social, en el servicio que se ofrece a la misma como participación al ser ciudadano de la zona. Tratando de crear corrientes nuevas, mirar el trabajo con visión empresarial, es difícil, no todos los artistas lo quieren así, pero aquellos que si están dispuestos a ofrecer trabajo como producto cultural y a entrar en relación con la comunidad desde esta perspectiva comienzan a caminar juntos, pues el tema de redes es muy importante.

Así poco a poco estamos generando grupos de música que producen conciertos y discos, escritores que comienzan a editar sus libros, grupos de teatro que tienen obras y espectáculos de teatro y circo que venden a los colegios y barrios donde viven y que tiene funciones de 300 a 400 espectadores.

Por el lado de la profesionalización, tratamos de mejorar la calidad de su productos, contratando artistas profesionales que los asesoren para que el resultado sea bueno y pueda mostrarse, formación en marketing, trabajo de imagen a través de paginas web, publicidad en Youtube, recursos que les enseñan a moverse en un mundo que se esta gestando: El mercado cultural, donde es importante el cliente, generar la necesidad del consumo de productos culturales en las comunidades en la que viven, que los vecinos y vecinas vean teatro, compren los discos, vean las películas, consuman cultura a través de conciertos, festivales de arte, compren pintura para adornar su casa, vayan y usen las bibliotecas comunales, paguen por asistir a recitales de poesía y que los libros producidos por los autores del barrio sean parte del plan lector en las escuelas.
Asumiendo un nuevo reto también : Buscar el nuevo espectador que consuma cultura en nuestras comunidades, que destine una parte mínima de su presupuesto para pagar los productos culturales de los grupos en su comunidad.

Este es otro camino que se abre para los miles y miles de jóvenes hombres y mujeres desempleados en nuestros países, en medio de una crisis que cada vez produce mas desempleo y pobreza, buscamos movilizar el mundo cultural que es muy creativo, productivo y talentoso y allí esta una posibilidad de encontrar un empleo digno, que me guste y que genere lo que deseamos:
Una vida mejor para todos.

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