
En el Perú el tema cultural es y ha sido un tema de rupturas, aun es una imposición de formas y contenidos occidentales que difunden valores de una sociedad donde el consumo y el dinero son las piedras filosofales. Para muchos el arte es un concepto muy abstracto, pues es una visión que nace, crece y se desarrolla desde las clases privilegiadas, las elites culturales del país.
Hoy se habla todos los días y a todas horas de inclusión social, se hacen debates sobre los excluidos, entrevistas, investigaciones, estadísticas, ejemplos, surge entonces el interés por preguntarnos ¿a que modelo de sociedad se quiere incluir? ¿A una sociedad de consumo y de valores económicos? ¿Cuáles son los temas trasversales? Como incluimos con deberes y derechos, autoestima, diversidad, democracia y una participación consiente de los procesos culturales que nos lleven a una propuesta política de cambio en democracia, ¿incluimos a unas practicas y formas desgastadas por una corrupción galopante que cubre como una capa toda la sociedad peruana? o buscamos un modelo nuevo donde todos podríamos hacer de este país un paradigma.
Entonces una primerísima cuestión es como podríamos generar una verdadera inclusión y en este tema creo que lo fundamental es VISIVILIZAR.
Cientos de actividades culturales suceden en el país cada día, muchas tradiciones se manifiestan en la religiosidad, otras expresiones se dan en la danza, el teatro, la música, la pintura, el cine, la literatura y se intercambian, debaten, expresan. Cientos de colectivos, redes, grupos de ciudadanos de la sociedad civil generan cada día festivales, encuentros, funciones, espectáculos que generalmente se conocen de manera local, pues no son parte de una programación mas grande, de un interés superior, porque los medios de comunicación no están en la misma frecuencia que las actividades o simplemente a ellos no les interesa difundir estos esfuerzos comunitarios y colectivos.
No se conocen las experiencias que están haciéndose en la selva, en las comunidades de frontera, en los conos de Lima, en los Olivos, experiencias como el FITECA en Comas, el Festival de las Artes en Villa el Salvador por poner ejemplos no reciben la publicidad que deberian en los medios de comunicación masiva.
Poca gente sabe que en Villa el Salvador se ha logrado por ordenanza municipal la creación del consejo de las artes y las culturas y que el 2% del presupuesto de inversión para el presupuesto participativo pase al desarrollo cultural.
La experiencia de gestión y organización de todos estos colectivos no está sistematizada, siendo exitosa, pues cada uno moviliza de 10,000 a 25,000 espectadores y participantes.
Por tanto se debe visibilizar, para sentirse importante, la gente que hace cultura en el país muchas veces si la intervención del estado, debe sentirse reconocida o reconocerse en los medios, sino no existe. En todo caso deberíamos crear o tomar y asumir nuevos medios, o espacios en los medios de comunicación masiva y aprovechar el auge de las redes sociales para difundir esta diversa oferta cultural.
Otro elemento seria GENERAR NUEVOS VINCULOS
Cada generación política ha creado tejidos superpuestos, cada ONG tiene su público cautivo, cada proyecto sus beneficiarios y el estado ha hecho lo mismo, lo que ha creado una gruesa capa burocrática que nos impide avanzar en cualquier dirección, cada grupo ha creado sus redes, sus eventos, sus objetivos específicos y generales para cumplir su cometido, necesitamos romper esta lógica de superponer eventos, organizaciones, objetivos y generar la unión de tejidos en un gran manto que no pese y que nos deje avanzar, que se una por lo común, que se mueva por objetivos a largo y mediano plazo.
Para generar estos cambios debemos generar relaciones de intercambio, de trueque, de reciprocidad, que no estén dominadas por el interés económico solamente. Pero fundamentalmente debemos unir los diversos tejidos con grandes eventos colectivos masivos, significativos donde todas las sangres puedan manifestarse. Es vital para el desarrollo de un plan nacional, programar y coordinar un calendario común en las comunidades, regiones, distritos y barrios de nuestro país.
Para seguir hablado de inclusión necesitamos reconfigurar nuestra imagen, pues se ha construido una imagen de la pobreza, miserabilista, con esta se ha ido alimentando una autoestima muy baja, o como dice Nelson Manrique en su articulo Anatomía de un pais desconocido, nos han enseñado atener verguenza de los que somos...Mejor que reprimir por la violencia la cultura de los vencidos (como se pretendió luego de la derrota de Túpac Amaru) es enseñarles a avergonzarse de ser quienes son.
Vivimos un cotidiano de racismo del cual no podemos responder, no solo los casos que se han visto en la television, cada dia hay miles de ejemplos de racismo, sexismo, machismo, donde la propia gente se hecha la culpa, porque la pobreza lo primero que te roba es la autoestima, no es solo una asunto económico, sino educativo, moral, cultural, en este contexto ¿Como recuperamos la imagen de nosotros mismos? Que no pasa solamente por el orgullo de ser peruano en su cocina y en el deporte sino en la vida cotidiana, en los medios de comunicación, en los catálogos de las revistas, en la publicidad en la calle, en las fotos de las tiendas, en todas las imágenes que este país ofrece a los turistas, somos diversos, somos de colores y no estamos en las imágenes que se proyectan en el día a día, ese racismo oculto y permanente que vivimos desde hace siglos, la exclusión de nosotros mismos de nuestra propia imagen. ¿Cómo puede sentirse un joven o una joven del barrio si el modelo de belleza es aspiracional como dicen los publicistas, alta, rubia, ojos azules y delgada?
Necesitamos recuperar nuestra imagen para generar un amor propio que genere autoestima, para eso hay que buscar modelos, hay hombres y mujeres pobres que han triunfado en la vida, que han generado empresas, arte, premios, creaciones, inventos y que surgieron desde la pobreza total en los barrios. Ejemplos que viven en otros países, que han alcanzado sus sueños. Ellos son los ICONOS de esta cultura emergente, de esta propuesta que envuelve a todo el país como un telar, como un manto, como una nueva manera de enfrentarnos al racismo, a la exclusión social, política y económica, una manera diferente de alimentar y recrear esa gran diversidad que es nuestro país.
Finalmente y para iniciar este espacio de reflexion compartida creo que el debate político se va a dar a través y con la cultura en movimiento. A falta de una real comunidad política, la comunidad cultural debe asumir el reto de pensar y actuar este país, que no es solo una marca para el exterior sino una nación con sus contradicciones y esperanzas al interior. La cultura es el espacio donde se debe dar esta participación, es en el debate sobre la cultura que se van a definir la participación y el desarrollo de los movimientos sociales.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada